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“Es la mejor experiencia de mi vida”

Afirma el empresario yucateco Manuel Díaz Rubio, promotor del proyecto “La Mar, El Niño y La Paz”, a su llegada a Yucatán después de concluir la formidable travesía del “Zamná”/ Añade: “Tuve dudas y nadie me creía, me decían que estaba loquito, pero eso me animó y con voluntad pudimos hacer las cosas”/ Esperan llegada del trimarán a Cozumel, Quintana Roo, el 8 de enero del 2010

El empresario autor de la idea de construir un trimarán para llevar su mensaje de paz por el mundo, Manuel Díaz Rubio, dijo sentirse “muy contento”, “como si hubiera un antes y un después en mi vida”, porque las experiencias obtenidas durante la navegación no se pueden comparar con otras.

“Tuve dudas, como todo, cuando estaba en proceso el proyecto, sobre todo porque no tuve muchos apoyos y nadie me creía, todos me decían que estaba loquito, pero eso me animó un poco más y con voluntad y los remos de Vital Alsar Ramírez pudimos hacer las cosas”, apuntó.

“El principio de la vida es que cuando algo se comience se termine. Esto se fortalece con la acción diaria”, apuntó.

El trimarán “Zamná” emprendió su viaje de retorno a América el 18 de noviembre desde el puerto del Pireo, Grecia, tras haber cruzado el Atlántico como lo hacían las naves hace 500 años, sólo con el ingenio de los marineros, por lo que el proyecto “La Mar, El Niño y La Paz” ha superado todas las expectativas llevando su mensaje de pacificación por el mundo.

Manuel Díaz Rubio, empresario armador yucateco promotor del “Zamná”, declaró haber vivido “la mejor experiencia de mi vida, donde sentí que es posible vivir en armonía varios meses y más en una embarcación con 13 tripulantes y el niño mensajero de la paz donde de origen ni se conocían todos”.


Entrevistado a su arribo de Grecia, Díaz Rubio informó que el “Zamná” deberá arribar a Cozumel el 8 de enero del 2010, pues durante la travesía de retorno visitará los puertos de Ceuta (26 de noviembre), Santa Cruz de Tenerife (2 de diciembre), Gomera (4 de diciembre), La Palma (6 de diciembre), Santo Domingo (24 de diciembre) y La Habana, Cuba, entre los últimos días de este año y los primeros del próximo.


El empresario sostuvo que la travesía del “Zamná” por el Atlántico fue en general con buen tiempo, pues “la Virgen de Guadalupe y San Francisco de Asís” nos protegieron, y aunque sí enfrentaron olas de siete y ocho metros, la magnífica estructura del trimarán corroboró su calidad.
Hizo un reconocimiento al constructor Oscar Camarero Figueroa, quien con un equipo de carpinteros hizo el barco con maderas tropicales en un improvisado astillero a las orillas de la desembocadura del río Papaloapán, en Alvarado, Veracruz.
“En el viaje el Zamná demostró que es un barco serio, hecho de maderas duras, resistente, construido con lo mejor. Los hechos demuestran que este barco, bien cuidado, nos puede durar hasta cien años, qué mejor demostración de calidad que haber cruzado el Atlántico”, apuntó.


Subrayó que el trimarán es reflejo de la impronta mexicana llena de personas que sin ser técnicos o ingenieros, sino simples carpinteros de ribera, es algo de lo que debemos sentirnos muy orgullosos.
Destacó que el mensaje de paz que llevaron ha sido amplísimo y difundido de tal manera que el sacerdote católico Angel García, presidente de la Asociación Mensajeros de la Paz, fortaleció el proyecto y por ello aceptó oficiar una misa la Nochebuena en el puerto de Santo Domingo, una vez que el barco atraque ahí en su retorno a América.


Indicó que García publicará en una revista que él edita con una circulación de 90 mil ejemplares, la historia del trimarán y comentarios sobre el trayecto y el mensaje que lleva por el mundo. “Ha tomado como suyo este proyecto y tiene ideas para ampliar su cobertura”, indicó.


Agradeció el apoyo que le dieron el alcalde de Cozumel y el gobernador de Quintana Roo, Juan Carlos González Hernández y Félix González Canto, respectivamente, y de “mucha gente que se sumó a lo largo del viaje y que incluso hizo aportes económicos para la travesía, sin pedir nada a cambio”.
Por ello destacó que el “Zamná” es un barco que debe ser reconocido porque en todo este viaje, incluyendo la vuelta, tocará 20 puertos, 21 si se toma en cuenta que en Cozumel atracará dos veces, a la partida y a la llegada.


Y cuando complete el viaje el 8 de enero del 2010 el Ayuntamiento de Cozumel ha preparado un gran recibimiento con juegos pirotécnicos, además de que se ha invitado a toda la gente de la Isla y a las embarcaciones que están ahí y en la Riviera Maya y en Cancún.


Díaz Rubio narró que en su estancia en el Pireo fueron recibidos por las autoridades consulares y diplomáticas mexicanas en Grecia, así como el alcalde de esa ciudad. Hasta ahí se trasladaron el primer edil cozumeleño y el gobernador quintanarroense, en una recepción en la que hubo música mexicana interpretada por griegos.


Durante los tres días que estuvo el trimarán en el Pireo fue muy visitado por la gente. La tripulación, por su parte, visitó la Acrópolis y el monumento a Poseidón en la punta de Atenas, donde hicieron reverencias al Dios de los Mares. De hecho, ahora que zarpó del Pireo pasó muy cerca de la zona donde se levanta el monumento a Poseidón y le hizo un saludo.


En la entrevista, el armador puntualizó que los tripulantes conformaron en la travesía una gran hermandad liderada por Vital Alsar, además de que se convirtieron en tutores del niño mensajero de la paz.
Asimismo, destacó que ninguno de los tripulantes antes fue marinero, por lo que esto es de reconocerse aún más, sobre todo porque el Zamná navegó sin auxilio hidráulico o mecánico, requiriendo gran esfuerzo y entrega.


“Me comentaron los tripulantes que ha sido la mejor escuela que han tenido. Mis amplias felicitaciones a ellos sin dejar de mencionar el gran apoyo que la embarcación tuvo con el capitán César Viveros, en apoyo de Alsar, hombres clave para realizar esta travesía por los puertos desde su origen hasta su retorno”, indicó.


También agradeció el apoyo del secretario técnico del Ayuntamiento de Cozumel, Ricardo Espinosa Freyre, quien se sumó en lo económico y en la promoción, así como por haber dado a los niños cozumeleños mayas que navegaron por la paz.


Recordó que en la alianza con Cozumel se dio que la isla fuera abanderada como la “Primera Isla del Mundo como Recinto de Paz”, situación que ha provocado que todas las escuelas y sus alumnos sean llamados “Mensajeros de Paz”, lo mismo que a sus familias.


“Los habitantes de Cozumel son portadores de esta noble causa y están trabajando con ahínco y empeño por este objetivo, lo mismo que en Mérida la comunidad estudiantil Allianz, que fue distinguida en mayo de 2009 con este galardón, junto con sus estudiantes.


Y al volver a tocar el punto con el sacerdote Angel García señaló que el proyecto recibirá el apoyo de alguien cuya organización tiene una cobertura en 40 países con programas asistenciales, de cooperación al desarrollo de ayuda humanitaria a niños, jóvenes, inmigrantes y discapacitados, con 32 mil colaboradores.


García ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia y “mi mejor experiencia fue con él y haber convivido con los niños de la Franja de Gaza, mismos que fueron llevados a Valencia, España, con sus madres, para su recuperación tanto física como psicológica del sufrimiento que han tenido en su país.
De igual manera, destacó la misa que ofició en la embarcación el sacerdote yucateco Jorge Carlos Menéndez Moguel, quien se encuentra en Roma. Además, este presbítero acompañó a la tripulación a un recorrido por Ciudad del Vaticano.


“En resumen, la recepción en cada puerto fue todo un éxito, ya que se suman autoridades, representantes de países, niños, religiosos. Solamente en Santander, España, fuimos recibidos por unas 23 mil personas, en su gran mayoría niños”, dijo.
Finalmente, Díaz Rubio hizo una extensa invitación a todas aquellas personas e infantes a sumarse por la paz y recibir al “Zamná” el 8 de enero a su arribo a la isla de Cozumel.